Los caleseros eran empleados por las familias adineradas en la sociedad cubana del sigo XVIII. Con su sombrero de copa, chaqueta de paño y botas de cuero los caleseros le servían a sus amos para llevarlos a pasear, para atender los caballos y la calesas, como modo de entretenimiento de sus hijos, a cambio tenían un trato diferenciado con los demás esclavos y eran bien alimentados.

En la actualidad, las calesas en Viñales, Cuba se emplean para realizar  recorridos por los diferentes atractivos turísticos de la zona como es el Mural de La Prehistoria y el Cuajaní. En los hermosos valles de Viñales muy conocidos por el cultivo de frutos se cosecha uno de los mejores tabacos del mundo.